La privacidad en el hogar en los tiempos de los asistentes virtuales

Cada día son más habituales los asistentes virtuales en el hogar ¿podremos fiarnos de un sirviente que nos sirve a nosotros y a Jeff Bezos?

Palabras clave: privacidad, asistentes virtuales, HomePod, Amazon Echo, Google Home

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Autor: Javier Carbonell

Hace varias décadas las familias de clases media solían tener sus propios sirvientes en casa, pero las cosas han cambiado mucho desde entonces. Por una parte, la automatización ha avanzado a un ritmo imparable y los electrodomésticos como la lavadora o el lavavajillas han facilitado e incluso eliminado muchas de las actividades más rutinarias y que consumían más tiempo. Por otra parte, los salarios mínimos han subido, a lo que cual hay que sumar otras cargas salariales que supone el contratar a alguien, como seguridad social y otros impuestos.

Nos encontramos en un tiempo donde esta situación parece que empieza a darse la vuelta, y cada vez están entrando en casa más asistentes, lo que pasa es que esta vez no son de carne y hueso, sino que se trata de asistentes digitales o asistentes virtuales. Y es que el asistente virtual para el hogar es uno de los productos tecnológicos estrella en la actualidad, por ejemplo el Amazon Echo o Google Home , o el recién anunciado HomePod de Apple.

Se trata de dispositivos que todo lo ven y que todo lo escuchan, y en un hogar pasan muchas cosas, se dicen muchas cosas, como para que no nos importe que el asistente este al corriente de todas nuestras intimidades. La solución parece pasar por el estilo estricto de confidencialidad que se pide a los sirvientes en “Downton Abbey”. Sin embargo, yo me pregunto que, si el sirviente es también empleado de Jeff Bezos, ¿podremos confiar en él?, ¿qué tendrán que hacer para demostrarnos que merecen esa confianza?

7.700 millones de sistemas superinteligentes en 2020

Estamos en la época de la Inteligencia Artificial, todos hablan de ella. Sin embargo el próximo reto será sacar todo el partido a los excedentes de Inteligencia Natural

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Palabras clave: inteligencia artificial, machine learning, inteligencia natural, población, colaboración

Autor: Javier Carbonell

No me estoy refiriendo a ordenadores como los actuales, ni a inteligencia artificial de la que tanto se habla, que es capaz incluso de distinguir un perro en una foto en la que hay un perro y un gato, eso sí después del trabajo de un grupo de ingenieros que ha utilizado millones de fotos y programado algoritmos de Machine Learning durante meses.

En este caso son sistemas que aprenden solos, que no solo distinguen al perro, sino que “entienden” lo que es un perro y distinguen lo que está haciendo y como se siente. Poseen inteligencia que es capaz de entender el contexto en el que se encuentran y aprenden a hablar simplemente escuchando a otros. Son sistemas que están conectados a gran cantidad de sensores y pueden moverse libremente por el entorno. Además, los tienes muy cerca porque tú eres uno de ellos.

Y es que nos encontramos ante una inteligencia natural (IN), que es realmente el mayor recurso del planeta. Más de 7.700 millones de personas en 2020, cada una con un sistema inteligente superior a cualquier ordenador. Cada vez más formadas, con acceso a más información y que se pueden potenciar con el uso de sistemas sofisticados como la Inteligencia Artificial. Si hemos sido capaces de hacer grandes cosas con poblaciones muy pequeñas y con acceso mínimo a la formación, ¿Qué podríamos hacer ahora? Ese es el verdadero reto de la humanidad, sacar provecho a nuestra inteligencia natural. Como dice el siguiente artículo no se trata de que los sistemas inteligentes nos sustituyan en el trabajo, sino de que nos ayuden a hacer grandes cosas.

La falsa historia de las noticias falsas

Las noticias falsas, ¿tienen tanto poder para cambiar el destino de las cosas?, o ¿simplemente sirven para apuntalar las ideas que ya teníamos preconcebidas?

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Autor: Javier Carbonell

Viene siendo uno de los temas más recurrentes durante el último año: la aparición de noticias falsas que supuestamente han tenido la capacidad de alterar el transcurso natural de los acontecimientos, como si los acontecimientos siguieran algo así como el curso de un río y tuvieran que tener un desenlace predeterminado.

Además, estas noticias falsas (fake news) se potencian con la capacidad de resonancia de Internet (echo rooms) y el hecho de que los grandes de Internet personalizan y filtran la información colocándonos en una especie de burbuja (buble filter). Ingredientes que juntos parecen tener un efecto multiplicador con capacidad de anular nuestra libertad.

No hay ninguna duda de que las noticias falsas son una lacra, que el decir algo que no es cierto, es injusto y lastra la credibilidad del sistema. Pero también creo que algunos les están otorgando un poder casi mágico que hasta ahora nadie ha sido capaz de comprobar, con lo que irónicamente caen en aquello que quieren combatir.

Las grandes empresas como Facebook o Google se han puesto a trabajar para corregir sus efectos, aunque la verdadera corrección debería venir de fomentar el espíritu crítico. Como comenta un estudio del que se hace eco el New York Times, en el caso de una contradicción entre la opinión personal y la de los líderes políticos, la mayoría de las personas tiende a cambiar de opinión antes cuestionar a su líder. Creo que el verdadero problema no son las noticias falsas, sino que tendemos a creernos lo que queremos creer (falso o no).

¿Dañarán los robots las condiciones laborales de nuestros trabajos?

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Autor: Javier Carbonell

Llevamos unos años en los que es uno de los temas más recurrentes cuando se habla de tecnologías y de sus repercusiones sociales. La automatización y las nuevas capacidades que empieza a mostrar la tecnología para realizar actividades más complejas está poniendo en peligro millones de puestos de trabajo, con el consiguiente aumento de las tasas de desempleo y en última instancia con la degradación de las condiciones laborales.

Y es normal que estemos todos asustados, un día sale una noticia de que dentro de poco no se necesitarán conductores en el sector del transporte, al día siguiente de que una empresa tecnológica importante ha conseguido automatizar la redacción de noticias, y al siguiente le toca al de la hostelería y que los hoteles serán atendidos por robots…

Esto parece un sinvivir, una profecía de un apocalipsis del que nadie está a salvo.

Pero, ¿hay base para tanto amedrentamiento? Si nos basamos en los históricos, vemos que no. Que la tecnología siempre ha dado a medio y largo plazo más puestos que los que ha quitado. El siguiente estudio muestra este hecho . Además, curiosamente explica como en las épocas de mayor automatización (finales de los 90 y principios de los 2000) las condiciones laborales y salarios subieron, y cuando la automatización se redujo (73-95 y 2002-presente), las desigualdades aumentaron y los sueldos se estancaron.

Se trata de un informe realizado por un Think Tank más cercano a la clase trabajadora que a la empresarial. Ante esta situación me pregunto ¿no debemos cambiar nuestro relato sobre el impacto de los robots?

Un nuevo blog sobre tecnologías: opiniones sobre tecnologías que se leen en un minuto

Autor: Javier Carbonell

El sector de las tecnologías es un sector apasionante, en continuo cambio y que siempre nos sorprende con nuevas innovaciones y aplicaciones casi imposibles. Son tantas las cosas que suceden en este ámbito que es casi imposible estar al tanto de lo que ocurre y es fácil que un gran número de cosas interesantes nos pasen desapercibidas.

Y no será por falta de revistas tecnológicas y blogs con este tipo de contenido, que se cuentan más por centenas que por decenas. Demasiadas fuentes de información, generalmente enfocados en describir las capacidades de productos o servicios tecnológicos, y cuya lectura lleva mucho tiempo.

En este panorama se echa de menos un blog cuyo objetivo sea mostrar opiniones y fomentar el debate dentro del mundo de las tecnologías. Creo que esta es la forma de tratar de entender lo que está pasando y sobre todo de dar forma al futuro.

Entiendo que los lectores son gente ocupada y que lo importante es transmitir las ideas de una forma ligera, sin que sea necesario adornar el contenido con aspectos superfluos. Por ello me comprometo a que todos los post de este blog se lean en un minuto y tengan una longitud parecida a la de esta introducción.