El valor de la simplicidad en los wearables, el ejemplo de las gafas Vaunt de Intel

Llevamos varios años oyendo hablar de los wearables como la nueva tendencia de futuro en el terreno de los dispositivos sin que los resultados hayan sido los esperados. Creo que ser simples y pasar desapercibidos serán las características fundamentales que deberán tener para triunfar en el futuro. Las gafas Vaunt de Intel captan bastante bien esta idea y pueden suponer el revulsivo que las gafas de Google no fueron capaces de ofrecer.

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Tags: Vaunt, Smart glasses, wearable, Intel,

Autor: Javier Carbonell

Los dispositivos tecnológicos de mayor éxito no suelen desapercibidos. Apple ha sido la empresa maestra en integrar tecnologías rompedoras para ofrecer capacidades completamente diferentes, y todo ello con unos diseños modernos ideados para captar la atención. Realmente esto ha funcionado muy bien en un mercado hambriento por incorporar las nuevas tecnologías y en el que muchas veces los dispositivos suponen un símbolo de modernidad y status para los usuarios. En el mundo de los wearables, esto es, los dispositivos que se utilizan como una prenda más pero que están dotados con conectividad u otras capacidades de computación, yo creo que ese enfoque no está funcionando (a excepción del iWatch de Apple que es un wearable atípico en algunos aspectos más cercano al Smartphone). Y es que la clave de un wearable es que pase desapercibido, incluso para el usuario que lo porta. ¿Te atreverías a salir a la calle con las gafas de realidad aumentada de Google?

En contraposición con estas gafas de Google, el grupo de investigación de Intel ha desarrollado el producto Vaunt , unas gafas conectadas que pienso que darán que hablar mucho en el futuro. Estas gafas, normales en su apariencia exterior, poseen un pequeño láser de baja potencia VCSEL (vertical-cavity surface-emitting laser) y un sistema de espejos que proyecta una pequeña luz tipo LED en la esquina inferior cerca del campo de visión del usuario. Permiten de esta forma enviar notificaciones al usuario sin distraerle. Aunque todavía está por ver su calidad y por ahora su funcionalidad es limitada, considero que consigue captar muy bien lo que debe ser un wearable y por donde irá la evolución de estos dispositivos en el futuro.

Los smartphone pierden glamour, ¿y ahora qué?

Hasta hace bien poco el lanzamiento de un nuevo modelo de móvil era la noticia tecnológica del mes. Parece que el mercado ha madurado, el crecimiento se ha detenido y ya tampoco nos hace tanta ilusión adquirir los nuevos modelos. Y es que el smartphone ha perdido el glamour de hace unos años.

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Tags: Smartphone, IoT

Autor: Javier Carbonell

Llevamos un tiempo en el que el mercado de smartphones ya no es lo que era.  Hace uno o dos años el lanzamiento de un nuevo modelo de las marcas más exitosas provocaba una expectación desorbitada, y grandes colas en las grandes ciudades para adquirirlo. Ahora parece que ese “glamour” que otorgaba ser poseedor de lo último en el mundo de los smartphones se ha ido desvaneciendo.

Se trata de un fenómeno parecido al que sufrió el PC hace unos años, típico de cuando un mercado madura. Así, si en 2017 el mercado de smartphones todavía creció exiguamente en el mundo, en el último trimestre de 2017 decreció un 4% en China, una situación que se produce por primera vez. No quiero decir que esté disminuyendo la utilización del móvil, que al igual que el PC seguirá ocupando un papel central en nuestra vida digital, sino que esa ilusión por tener lo último que ofrece el mercado, por una nueva funcionalidad que de repente parecía imprescindible, es lo que se está perdiendo. Acorde con esta tendencia, el periodo de vida del smartphone ha pasado de dos años a tres, lo que muestra que la gente está contenta con su dispositivo y no tiene tanta urgencia por cambiarlo. Incluso Apple sufre las consecuencias y los informes muestran una reducción de la producción del iPhone X de un 50%, una antesala de lo que les puede pasar a otros fabricantes.

Y ahora, ¿quién recogerá el relevo de esa ilusión e incluso éxtasis que antes despertaban los smartphone? Yo apuesto a que sistemas de realidad virtual, wearables, dispositivos del hogar conectado…, aunque también apuesto a que tardaremos en ver que uno de estos dispositivos levanta ese nivel de euforia.

Handwriting Day. La importancia de que la digitalización no anule la escritura manual

Hoy día 23 de Enero es el Handwriting Day. No es una cuestión de nostalgia, sino que la realización de ciertas actividades como la escritura de forma física tiene innumerables ventajas.

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Tags: hadwriting day, bolígrafo digital, Habitual Data

Autor: Javier Carbonell

Las tecnologías nos ayudan a hacer más trabajo e incluso de mejor calidad, eso está fuera de toda duda. Pero a veces nos acostumbramos tanto a realizar las actividades de forma digital que dejamos demasiado de lado la forma tradicional, y eso en algunas ocasiones no es tan bueno. Ese es el caso de la escritura manual, una actividad que todos aprendemos de pequeños y que los teclados y pantallas digitales consiguen que a algunos casi se nos olvide. También los niños desde edades muy tempranas empiezan a manejar estos dispositivos, muchas veces en el colegio. Por este motivo, hoy día 23 de Enero, se celebra en Estados Unidos el Hadwriting Day, un día para dejar a un lado todos los dispositivos y volver al bolígrafo tradicional. Y es que el escribir a mano tiene innumerables beneficios, sobre todos para los más pequeños, entre los que destacamos:

  • Permite transferir la imagen mental de una letra a su forma física en el papel, mejorando la capacidad de leer palabras, frases y textos.
  • Mejora el nivel de compresión del contenido.
  • Permite mejorar la retención del contenido.
  • Permite escribir esquemas, notas…, mejorando el desarrollo conceptual de las ideas.
  • El papel fuerza al cerebro a reducir la velocidad, ayudando al que escribe a tener una visión más global y solidificar conceptos.

Dado que la situación es parecida en Europa y dada la importancia del tema, creo que aquí deberíamos hacer algo parecido, aunque un solo día al año no creo que tenga gran impacto. Otra posibilidad es la que ofrecen las empresas relacionadas con el bolígrafo digital, como Habitual Data, y que aúnan lo mejor de los dos mundos: seguir escribiendo sobre papel con un bolígrafo tradicional, y que la información quede digitalizada y pueda reconocerse automáticamente el contenido.

Olvídate del cloud computing, ahora la tendencia es el edge computing.

Durante los últimos años, la computación en la nube o cloud computing ha sido la tendencia imparable. Nuevas necesidades tecnológicas parece que empiezan a traer los sistema cerca del sitio donde se consumen los servicios.

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Autor: Javier Carbonell

Etiquetas: cloud computing, edge computing

Durante los últimos años ha sido la tendencia en los sistemas de computación. La información ha ido moviéndose a sistemas alejados a nosotros, en muchas ocasiones a muchos cientos de kilómetros. Se trata del fenómeno del cloud computing que ha transformado todo el mundo de la computación y que ha afectado a todos los ámbitos, desde el almacenamiento de la información, hasta el procesamiento y alojamiento de las aplicaciones. Toda una transformación que ha provocado un cambio fundamental en la arquitectura de aplicaciones y también en los modelos de negocio relacionados con los sistemas de información.

Sin embargo en la actualidad nos encontramos con un fenómeno inverso. No se trata de que todo vuelva a ser como antes, sino que parte de la computación se mueve al “borde de la red”, de ahí el término “edge computing”. Existe una cierta discrepancia en entender a qué se refiere este “borde”, según un estudio de Technalysis Research un 29,8% se refiere a los dispositivos de usuario, un 13,2% a los elementos de acceso a la red como routers o gateways y un 44,3% a ambos términos.

Lo cierto que es que se trata de una tendencia imparable que yo pienso que irá a más porque cada vez son más los servicios que requieren bajas latencias y disponibilidad continua. Por ello es necesario que el procesamiento y también a veces la analítica se haga en local, pensemos por ejemplo en el caso del coche autónomo. Se trata además de una tendencia que será fundamental en el desarrollo del Internet of Things y tendrá grandes implicaciones en los componentes que se utilizan: CPUs, microcontroladores ARM, GPUs o FPGAs… Nos encontramos por tanto ante un cambio estratégico que tendrá gran impacto en la evolución de las tecnologías de la información en los próximos años.

Para crear primero hay que destruir. Schumpeter y la nueva revolución industrial

Aunque parezca una contradicción, para avanzar en muchas ocasiones hay que retroceder primero. Creo que nos encontramos una vez más en una fase en la que muchas cosas que parecían sólidas ya no los son tanto y que dará paso a una gran revolución económica.

Etiquetas: revolución industrial, Schumpeter, destrucción creativa.

Autor: Javier Carbonell

Una nueva revolución industrial es inevitable. La convergencia de tecnologías relacionadas con los sistemas de información, con otras del mundo de la electrónica como la miniaturización de componentes, y nuevas aproximaciones al análisis de información como el big data o la inteligencia artificial, están incubando una transformación completa del sistema productivo y económico.

Como todo cambio esta situación está produciendo ríos de tinta por parte de expertos analistas y también cientos de informes de un carácter bastante pesimista sobre su impacto en el empleo como hemos comentado en algún post anterior.

Y es que los cambios nos producen miedo, siempre que se destruye algo parece que se va a ir a peor. Por ese motivo merece la pena rescatar la idea de “destrucción creativa” que popularizó Joseph Schumpeter a mediados del siglo XX. Esta idea propone que la economía se encuentra en un continuo movimiento de creación-destrucción generalmente inducida por la innovación y las nuevas tecnologías. Esto es, el sistema económico está siempre mutando, destruyendo lo que existe para construir cosas nuevas y más avanzadas. Y es que en muchas ocasiones no se puede avanzar sobre lo que ya hay, y es necesario dar un paso atrás, destruir para construir algo diferente. Yo creo que lo que está sucediendo ahora no deja de ser más que un ejemplo más de este proceso, ni siquiera mayor que en otras ocasiones como cuando aparecieron las máquinas o la electricidad. Si vuelve a repetirse el patrón, detrás de este momento de cambio y desconcierto emergerá un nuevo modelo que nos permitirá desarrollarnos más y vivir mejor.

¿Tiene la población miedo de perder el trabajo frente a los robots?

Hay una gran cantidad de estudios que prevén un impacto devastador de los robots en el mercado laboral. Pero, ¿esta el ciudadano medio preocupado?¿hay razón para ello?

Etiquetas: Inteligencia artificial, robots, desempleo, Robot Fear Index

Autor: Javier Carbonell 

Sería difícil calcular el número de informes que tratan de forma más o menos apocalíptica el impacto de los robots en el empleo. Por ejemplo, este informe de PwC se une a los que ya existen de otras grandes consultoras, universidades y observatorios y cuantifica en un 38% el porcentaje de los puestos de trabajo actuales que se perderán por la entrada masiva de los robots en el mundo laboral.

Tanta coincidencia entre “gurús” describiendo una situación tan dramática debería hacer que este tema ocupara uno de los primeros puestos entre las preocupaciones de la población. Con la intención de medir hasta qué punto eso es exactamente así, un grupo de inversores de venture capital de Minneapolis han creado un indicador, el Robot Fear Index , que recoge la preocupación de la población ante la amenaza robot. Curiosamente, este índice muestra como la población media, aquella a la cual los robots supuestamente va a dejar sin trabajo y sin futuro, no está preocupada y se mantiene bastante tranquila con respecto a este tema. De hecho, tan solo tres de cada diez ciudadanos muestran alguna preocupación por él.

Realmente creo que en este caso el ciudadano medio tiene la razón y no los gurús de informes sesudos. La experiencia muestra como la tecnología siempre acaba incidiendo positivamente en la sociedad porque mejora la productividad y ello a la larga supone mejores condiciones de vida y más empleo. Otra encuesta señala que siete de cada diez ciudadanos están preocupados por la corrupción política. Creo que ese sí que es un problema que reduce la productividad y fractura la confianza de la sociedad, pilares importantes para la creación de empleo.

 

No veremos el coche volador pronto, no lo digo yo, lo dice Newton

Es uno de los productos del que se está hablando bastante últimamente, “el coche volador”. Pero no tan rápido, Newton tiene algo que decir.

Tags: coche volador, Newton, tecnologías emergentes

Autor: Javier Carbonell

El automóvil con capacidad de volar es  una de las innovaciones tecnológicas que empieza a aparecer de forma más recurrente en los periódicos, por ejemplo en este artículo de El País. Y es que el automóvil es uno de los objetos más habituales en nuestra vida cotidiana y en el que pasamos más tiempo, por lo que cualquier avance relacionado con él crea una gran expectación. Durante los últimos dos años la gran noticia era que en 2020 ya sería habitual ver coches autónomos, con lo que liberaríamos una gran cantidad de tiempo viajando con un “chófer automático”. La verdad es que nos acercamos a 2018, y por ahora yo no he visto ninguno por mi ciudad.

En el caso del coche volador, el sueño es todavía más fascinante, ya no solo promete que no conduciremos (muchas propuestas de coches voladores son también de coches autónomos), sino que nos saltaremos los atascos e iremos por el aire, el sueño de Ícaro hecho realidad. No obstante, veo muy difícil que se llegue a cumplir en un plazo razonable. No lo digo yo, sino que Newton enunció hace años unos principios, como el de acción y reacción y el de inercia que son bastante tozudos. En el caso del principio de acción y reacción, el que un coche vuele supone que debe lanzarse un haz de partículas de aire a gran fuerza hacia abajo, lo cual lo dificulta todo como se ve en el siguiente vídeo. El de inercia supone que será bastante incontrolable en el aire sin el agarre que las ruedas aportan en tierra.

Realmente creo que nos encontramos ante un caso más del fenómeno que describíamos en un post anterior, en el que la necesidad de captar titulares de prensa lleva a exagerar las expectativas. Creo que es un error recurrir a este estilo, ya que puede funcionar a corto plazo, pero crea una desconfianza en los tecnólogos al no cumplirse las previsiones, y al final acaba restándonos credibilidad y autoridad.